No sé ni como ni cuando pasó, no sé ni como llegué a esto. Estoy sentada enfrente de mi pc fija y mis lágrimas caen. Las palabras más claras que nos dijimos fueron un "te quiero" "No sé" "Adiós". Y este adiós por lo que se ve no esconde un hasta luego. No sé ni que escribir, tengo tanto junto, es como si en el pecho tuviese una gran pelota que quiere explotar, no me deja respirar. Luego del adiós, accedí a mi libreta telefónica y te borré, entre a WhatsApp y borré tu conversación. A veces las historias empiezan, pero quedan inconclusas y de la nada se cierran, esas son las que más duelen a veces. En este momento me pesa el pecho, como si mi corazón estaría haciendo pesas de 150kl y no pudiera levantarlos. No me quedan palabras, pero a la vez muchas sensaciones. EUFORIA.
"Que bueno sería despertar y que tu no existieras. Si tu no existieras, serían más cortos los días, no habría que revolcarse en este historia inconclusa que es jugar ruleta rusa... con ganas de perder"
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